Capítulo 1:
Narra Harry:
-¿Qué quieres decir Harry...? -dijo entre lágrimas de melancolía
-Ya me oíste Alice... lo nuestro se terminó -dije frío y apagué mi teléfono. Suspiré, otro corazón roto, otra chica fuera de mi lista. No pretendía romper su frágil corazón de esa manera, pero simplemente fue una noche de diversión y nada más; pero ¿Qué culpa tengo de que ellas se enamoren accidentalmente de mi?.
Deambulé como espectro mi fría habitación, tratando de distraer mi mente de asuntos tontos. Tocaron la puerta
-¿Quién es? -dijo serio
-Harry, Sasha está aquí. Quiere verte -abrí los ojos sorprendido
-Oh, dile que enseguida bajo -dije coqueto mientras me colocaba mi camisa blanca de Calvin Klein algo desprendida y me añadía un poco de mi colonia favorita, ''Alien'' de Thierry Mugler. Mi imán para las damas. Despeiné mi cabello salvajemente y me coloqué mis jeans rotos junto con mis All Star negras. Ya estaba listo, aunque ¿Por qué habría venido a verme? Normalmente no vuelvo a verlas después de ''esa'' noche.
Bajé las escaleras fríamente, paralizándola con una mirada sensual. Gemma se acercó a mi oído
- No hagas estupideces -dijo amenazante entre dientes antes de desaparecer por la cocina. Allí estaba Sasha, la conocí el 26 de noviembre en el Absolut Ice Bar. Una gran noche, sin dudas. Fríamente me senté frente a ella
-Hola Hazza... tanto tiempo sin verte -dijo en un hilo de voz con una sonrisita
-Lo mismo digo, Sasha -dije cortante- ¿Qué quieres? -interrogué de brazos cruzados
-Han pasado muchas cosas desde la última vez que nos vimos... -dijo tímidamente acomodando su flequillo detrás de su pelo- Estoy estudiando en la universidad de Manchester para ser maestra y...
-Ve al grano, y no pierdas más el tiempo -gruñí cortante. Suspiró y dejó unos papeles sobre la mesa. Le eché un vistazo rápido. Di una sonrisa incrédula. La miré a los ojos, se veía muy nerviosa- ¿Es una broma? -reí fingidamente
-No, estoy embarazada Hazza. Y tú eres el padre -volteé la cabeza a un lado y comencé a reírme en voz baja. La miré a los ojos
-¿Y qué quieres que haga? -dije entre risas
-Qué te hagas cargo de él -mi sonrisa juguetona se borró al instante
-Debes estar bromeando... ¿Hacerme cargo? Olvídalo -dije enfadado
-No quiero que te cases conmigo, te estoy pidiendo algo de compasión
-¿Compasión? -la miré incrédulo- Tú tuviste la culpa por no haberte cuidado, no vengas a culparme a mi por lo que te pase -fui directo
-Pero Hazza...-dijo entre lágrimas
-No me llames así. Deja de llorar y lárgate. No quiero volver a verte ni a ti ni a ese engendro ¿¡ME OÍSTE!? -grité furioso. Ella se levantó y la perseguí con insultos hasta que estuvo fuera de la casa- ¡Y TOMA TUS ESTÚPIDOS PAPELES! -los rompí en pequeños pedazos y se los tiré en la cara para luego cerrarle la puerta en la cara.La observé escondido en la ventana
-¿No tienes corazón Harry? -dijo seria
-No vengas a plantearme asuntos triviales, Gemma -dije apoyándome sobre la puerta
-Pero creo que era innecesario hacer todo ese teatro...-comentó opositora
-Tú ya sabías que venía con el test de embarazo ¿no Gemma? -arqueé una ceja curioso
-¿Lo sabías? -río
-Cuando me dijiste que no haga estupideces, lo supe al instante -asentí orgulloso
-¿Y tú me hablas de asuntos triviales?-nos reímos ante el chiste. Abrieron la puerta, eran nuestros padres. Se sentaron en el sillón y comenzaron a discutir pacíficamente. Nos miramos imcomprensibles- ¿Qué pasa? -preguntó curiosa
-No hay palabras para describir lo que está pasando -afirmó mi padre en un tono de decepción
-Hablen de una buena vez -dije enfadado con la suspensa escena
-Estamos en quiebra -fue directa mi madre. Quedé boquiabierto. Observé por el rabillo de mi ojo a Gemma, al parecer tenía una mirada crédula, como si ella hubiera sabido que esto iba a pasar
-¿Qué haremos ahora? -dije frío
-Mudarnos a EE,UU con sus tíos. A las afueras de Nueva York por un tiempo -afirmó decidida mi madre
-Bien -dijo cortante Gemma, yo sólo asentí incrédulo.
-Mañana comiencen a empacar, ya es tarde vayan a la cama -dijo cortante mi padre. Asentimos y fuimos a mi habitación, me senté sobre mi cama tratando de digerir todo el asunto
-No entiendo por qué estás tan sorprendido Harry, esto iba pasar y tú lo sabías -dijo seriamente
-Claro que lo sabía, sólo que no pensé que fuese justamente hoy -dije enfadado- Aunque si lo pienso es genial, al fin me libraré de esas chicas -sonreí aliviado
-¿Seguirás igual? ¿A caso no vas a cambiar? -dijo esperanzada
-Es un asunto muy trivial -reí
-No tienes remedio Harry, me gustaría que cambies alguna vez -afirmó entristecida
-¿Por qué tendría que cambiar? -la interrogué de brazos cruzados esperando una buena excusa
-Porque no puedes ser un cretino para siempre. ¿Tú crees que me gusta ver cómo esas pobres chicas arruinaron su futuro, pero quieren estar contigo y tu las rechazas por el simple hecho de que no quieres cargar con la responsabilidad de una relación? -dijo entre lágrimas. Me quedé anonadado, era la primera vez desde hace mucho tiempo que la veía llorar
-No voy a cambiar sólo porque tú lo pidas Gemma -dije frío
-No lo hagas por esas chicas ni sus hijos, ni lo hagas por mi. Cambia por el bienestar de nuestros padres -un nudo apareció en mi garganta. Gemma estaba llorando frente a mi- ¿Tú piensas que nuestros padres son felices con lo que haces? ¡Responde! -dijo entre sollozos. Me quedé anonadado, negué con la cabeza
-No quiero causarle más problemas ni a ti, ni a nuestros padres Gemma-afirmé cortante
-Entonces ¿Por qué lo sigues haciendo Harry? -un brillo de dolor encandiló sus ojos. Suspiré
-Supongo que trato de buscar algo que nadie me haya dado nunca... -doy una sonrisa torcida
-¿Ni siquiera sabes lo que es? -me interrogó incrédula
-No -reí
-¿Entonces cómo sabes qué es lo que estás buscando? Es ridículo -rodó los ojos a un lado
-Lo sabré cuando lo encuentre -sonreí
-¿Y crees que lo que buscas está en una chica? -arqueó una ceja curiosa
-Muy seguro -reí nuevamente
-Tal vez estés buscando a tu alma gemela opuesta -bromeó
-Tal vez -sonreí.

